La naturaleza: ¿aliada o enemiga del desarrollo de Haití?

La naturaleza: ¿aliada o enemiga del desarrollo de Haití?

Haití es el tercer país más afectado del mundo en términos de eventos climáticos. Al estar en la zona de paso de huracanes del Atlántico norte, a lo que se suma su ubicación sobre el límite donde chocan las placas tectónicas caribeña y norteamericana, los riesgos a los desastres son constantes.

Es una realidad que los trabajadores agrícolas - que representan la mitad de la fuerza laboral del país – conocen bien. En promedio, alrededor del 50% de los daños y pérdidas productivas luego de una tormenta tropical se registran en el sector agropecuario.

Hace 100 días, el huracán Matthew azotó los departamentos sudoestes de Sud, Grand’Anse y Nippes, donde se concentra la mayor producción agrícola del país. Las fuertes inundaciones provocaron la pérdida de hasta el 90% de los cultivos en las áreas más afectadas lo que significó la destrucción de la mayor parte de la cosecha invernal.

Las pérdidas de cultivos luego de Matthew exacerbaron las preocupaciones de inseguridad alimentaria en un país que hoy hace siete años vivió una de las peores catástrofes de su historia: un terremoto que dejó más de 220.000 muertos y un millón y medio de personas desplazadas.

Con el apoyo del Banco Mundial, el gobierno proporcionó semillas, fertilizante y asistencia en el arado a 3.000 agricultores para ayudarles a volver a sembrar lo más rápido posible y salvar la cosecha invernal. Asimismo, una iniciativa de dinero en efectivo por trabajo ha contribuido a reconstruir los canales de irrigación destruidos por el huracán, ofreciendo oportunidades laborales clave a los locales.

Annesteus Renel es uno de los beneficiarios. Él espera con anticipación la cosecha en febrero y confía en un futuro mucho mejor para él y su familia.

Fuente: Elpais.com